Bajo enormes precariedades opera la escuela básica Salomé Ureña, situación que tiene en desconcierto a los moradores del sector El Capotillo, quienes exigen de las autoridades actuar a la mayor brevedad posible.
Residentes del lugar denunciaron que el ambiente educacional en El Capotillo es deprimente y triste. Zona donde se encuentra la escuela Salomé Ureña, que hace años vienen laborando con muchas deficiencias.
LISTÍN DIARIO pudo constatar que el centro académico no cuenta con butacas, mesas, puertas, ventanas ni baños que se puedan usar; los pocos archivos que hay, en su mayoría, están rotos; el poco techo que cubre el centro está tapado con zinc, mientras otra parte no lo tiene, cuando llueve es más el agua que cae dentro que fuera.
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