19 ago 2013

Guillermo Pérez guillermo.perez@listindiario.com Santo Domingo En la franja donde se alinean los coroneles, portadores de una insignia de grado que da forma a la estructura de pirámide de la Policía dominicana, se percibe un inusual ambiente de entusiasmo. Están disponibles para una labor sin límites, horarios extendidos, listos a desentrañar y resolver una hilera de casos relacionados con la compleja coexistencia de los ciudadanos, conflictos y sucesos que abarcan desde casos simples hasta graves y muy complejos. Estos oficiales se mueven como hormiguitas, investigan, ordenan, requieren, actúan, vigilan. Están en todas partes, con una agenda a la mano cargada de compromisos. Y están motivados por una razón evidente: Los cambios traídos a bordo de la reforma policial han valorado su papel y sacrificio y, en recompensa, les ha otorgado más jurisdicción a su grado. lea mas

No hay comentarios :

Publicar un comentario